Traumatismos, fracturas dentales, enfermedad periodontal, factores congénitos o la presencia de caries son algunas de las razones de la pérdida de dientes en los adultos.

La pérdida de piezas dentales de leche resulta un hecho habitual en los niños. Sin embargo, cuando tiene lugar a una edad adulta, precisa de soluciones inmediatas para prevenir que los vacíos generados puedan dar lugar a otras patologías.

Se conoce como edentulismo a la pérdida parcial o total de piezas dentales. Aunque generalmente la sufren las personas de edad avanzada, lo cierto es que puede afectar también a personas de cualquier edad.

Causas de la pérdida de piezas dentales en adultos

Traumatismos y fracturas dentales

Ante un golpe en un diente, este se puede romper quedando una parte del diente dentro o producirse una avulsión, cuando el diente es expulsado por completo de una pieza.

Enfermedades periodontales

La periodontitis o enfermedad de las encías daña las encías y el hueso que sujeta los diente. El avance silencioso de esta enfermedad puede complicar el diagnóstico temprano. Si no se trata a tiempo puede acabar con el soporte de las piezas dentales y hacer que los dientes se muevan. En casos muy avanzadas el diente es irrecuperable y debe extraerse-

Caries

Las infecciones de la boca suponen un riesgo para la salud general del paciente. Al igual que con las enfermedades periodontales, si no se produce una intervención precoz, la carie puede avanzar destruyendo el diente y derivar en la pérdida del mismo.

Causas congénitas

En algunos pacientes observamos que de nacimiento, algunos dientes no llegan nunca a formarse, esto se llama agenesia dentaria, y puede faltar un solo diente o más de uno.

Qué debemos hacer en estos casos

Lo más importante es actuar desde la prevención y no llegar a perder ningún diente. Para ello, desde la Clínica RuizCapillas recomendamos las revisiones periódicas al dentista y realizar una higiene minuciosa en casa. Son los profesionales los que nos pueden indicar cuál es la patología que presentamos y cuál es el tratamiento más adecuado para curarla.

En el caso de que el diente ya se haya perdido, es importante que se reponga lo antes posible. De lo contrario los dientes contiguos se descolocan migrando hacia el hueco y el diente opuesto se extruye ocupando el espacio del diente perdido.

A largo plazo, el hecho de contar con menos dientes de los necesarios, repercute en la capacidad de masticación afectando a la nutrición y la calidad de vida de las personas.

El cepillo interdental es un cepillo de dientes que se utiliza para eliminar los restos de comida y las bacterias que se acumulan entre los espacios de los dientes.

Un 40% de la placa se acumula entre los dientes por ello debemos recurrir a otros productos de higiene oral como seda dental, colutorios o cepillo interdental.

 

¿Para quién son indicados los cepillos interdentales?

 
La retracción de las encías y la pérdida de hueso provocada por la enfermedad periodontal hacen que los espacios entre dientes se ensanchen y el hilo dental quede demasiado holgado, siendo un remedio insuficiente para eliminar toda la suciedad.
 
Los cepillos interdentales se recomiendan a estas personas como complemento al cepillado clásico. Los pacientes que tienen implantes dentales o que padecen una enfermedad periodontal suelen tener este tipo de problemas.
 

¿Se complementa o sustituye a la seda dental?

 
La seda dental es un complemento muy importante para eliminar la suciedad acumulada entre las piezas dentales, pero ¿debemos utilizar siempre la seda dental? La elección de seda o cepillo interdental vendrá determinada por las dimensiones del hueco que tengamos entre las piezas. Asimismo, de esto también dependerá la elección del tamaño del cepillo interdental.
 
La seda dental está indicada para espacios pequeños entre los dientes, en los que la encía cubre todo el hueco, sin embargo, el cepillo interproximal es la mejor opción cuando queremos eliminar la suciedad acumulada en espacios más grandes donde la seda dental es insuficiente.

Estudios realizados sobre la materia indican que una de cuada cuatro personas con apnea obstructiva del sueño padece también bruxismo.

Si en anteriores artículos del blog hemos descrito las causas más habituales que dan lugar al bruxismo o rechinamiento de dientes, en este hablaremos de la relación existente entre la apnea del sueño y el bruxismo.

La apnea del sueño es una afección en la que los músculos de la garganta obstruyen las vías respiratorias, así como los conductos nasales. El resultado es que se produce un alto en la respiración durante varios periodos de tiempo a lo largo de la noche. Según la Fundación Nacional del Sueño de Estados Unidos, casi una de cada cuatro personas con apnea obstructiva del sueño rechina los dientes por la noche. Y son los hombres los más propensos a verse afectados por esta situación.

Síntomas comunes de la apnea del sueño y del bruxismo en adultos

Despertarse a menudo con dolores de cabeza, de oído, sensación de cansancio, con los músculos de la mandíbula tensos o con los dientes sensibles, lo más probable es que padezcamos de bruxismo. También es habitual que se  manifieste con el desgaste de los dientes o cambios en la forma de los mismos.

La apnea del sueño, en cambio, es algo más difícil de detectar. No obstante, ciertos signos comunes de la apnea del sueño son:

  • Roncar con fuerza
  • Sensación de cansancio, incluso después de una noche completa de sueño y tener una somnolencia diurna excesiva (hipersomnio)
  • Dificultad para permanecer dormido (insomnio)
  • Despertar con la boca seca, dolor de garganta o dolor de cabeza
  • Despertarse a veces jadeando o con falta de aire
  • Despertarse a menudo para ir al baño
  • Problemas de atención, concentración y memoria
  • Mayor irritabilidad y cambios de humor

Síntomas comunes de la apnea del sueño y del bruxismo en niños

Los niños también experimentan síntomas de apnea del sueño y bruxismo. Curiosamente, muchos de estos síntomas son similares a los del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), como pueden ser:

  • Dificultad de aprendizaje
  • Falta de atención
  • Bajo rendimiento escolar

Algunos de los indicios a los que hay que prestar atención en los niños para ver si padecen apnea pueden ser:

  • Ronquidos
  • Somnolencia diurna excesiva
  • Respiración bucal intensa, tanto despiertos como dormidos
  • Pausas repetidas en la respiración durante el sueño
  • Mojar la cama

 

Riesgos generados por la apnea del sueño y bruxismo constantes

Aquellos casos a los que no se les presta la atención necesaria pueden derivar en problemas de salud graves, como diabetes de tipo 2, reflujo ácido, mala función inmunitaria, pérdida de memoria y mayor riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular o una insuficiencia cardíaca.

Aparte de los síntomas de dolor y cansancio de la mandíbula, dolores de cabeza y sensibilidad dental, el rechinar de dientes nocturno puede romper, aflojar o desgastar con el tiempo los dientes, el esmalte, las coronas y los empastes.

 

Recomendaciones para aliviar la apnea del sueño y el bruxismo

  • Controlar los niveles de estrés. El bruxismo es especialmente una respuesta al estrés y la ansiedad.
  • Adelgazar y mantener un peso saludable. La obesidad incrementa la probabilidad de obstrucción de las vías respiratorias y estrechamiento de los conductos nasales.
  • Limitar el consumo de alcohol. El alcohol relaja los músculos de la garganta, provocando ronquidos y la interrupción del ciclo de sueño. Por si fuera poco, contribuye a la inflamación de las vías respiratorias, bloqueando la respiración.
  • Tratar de no comer al menos 2-3 horas antes de acostarse.
  • Dejar de fumar. El tabaco provoca inflamación e hinchazón en la garganta.
  • Evitar la cafeína después del mediodía.
  • Cambiar de posición al dormir. Dormir boca arriba relaja los músculos de la garganta, lo que restringe el flujo de aire.
  • Mantener un horario de sueño constante, acostándose y despertándose a las mismas horas todos los días.
  • Hacer ejercicio a diario.

 

Si estos cambios en el estilo de vida no mejoran el sueño, algunos de los tratamientos habituales para la apnea del sueño y el bruxismo son la medicación, la cirugía o el uso de aparatos bucales para reposicionar la mandíbula o la lengua y mantener abiertas las vías respiratorias mientras se duerme. La colocación de

Nuestra limpieza diaria de dientes es nuestra mejor defensa frente a las enfermedades bucodentales, pero aún manteniendo una buena higiene dental puede haber ocasiones en que se acumule placa o sarro en determinadas zonas.

¿Es recomendada una limpieza para personas que cepillan sus dientes a diario?

Esta rutina diaria no evita al 100% que se acumule placa o sarro en determinadas zonas. La limpieza dental profesional realizada por un higienista dental tiene como objetivo eliminar la placa, el sarro y las manchas que se han acumulado en los dientes.
Por ello, la limpieza profesional de los dientes es una parte crucial de una buena higiene bucal y es necesaria periódicamente para mantener la salud de sus dientes y encías.

¿Cada cuánto tiempo puedo realizarme una limpieza?

La mayoría de los dentistas recomiendan realizar una limpieza profesional de los dientes cada 6-12 meses para reducir la probabilidad de que la enfermedad periodontal progrese. Esta recomendación no es aplicable a todos los casos y dependerá de los hábitos de cada persona, de su buen uso del cepillo o la seda dental. En la revisión periódica, el dentista analizando su caso podrá recomendar un tiempo idóneo entre limpiezas.

¿En qué consiste la limpieza bucal?

Las limpiezas dentales están diseñadas para eliminar la placa, las manchas y los depósitos de sarro que se han acumulado en los dientes con el tiempo. La placa es una película pegajosa y blanda que contiene millones de bacterias. Estas bacterias que se encuentran en la placa son las que causan la enfermedad de las encías y la caries dental, al ser blanda se puede eliminar con las técnicas de limpieza en casa, como el cepillado después de cada comida y el uso del hilo dental
En cambio, el sarro, o cálculo dental, es un depósito duro y calcificado que se forma a partir de la placa cuando esta no se elimina correctamente. Esto ya no se puede eliminar en casa por parte del paciente. Las clínicas dentales utilizamos instrumentos especializados para eliminar suavemente estos depósitos sin dañar los dientes.  La herramienta que se suele utilizar para limpiar los dientes es un instrumento ultrasónico, este aparato utiliza suaves vibraciones para aflojar los trozos de sarro más grandes.
Una vez desprendidos los trozos de sarro más grandes, el dentista puede utilizar instrumentos manuales más finos. Estas herramientas, a menudo denominadas curetas o escaladores, están diseñadas para eliminar los depósitos más pequeños de los dientes y alisar las superficies dentales. Una vez que las superficies de los dientes están limpias, la higienista pulirá los dientes. Utilizando cepillos especiales y pastas abrillantadoras eliminamos las manchas y dejamos suaves los dientes.

¿El exceso de limpiezas dentales desgasta los dientes?

A veces, algunos pacientes preguntan si las limpiezas dentales desgastan el esmalte. La respuesta rápida es que no desgastan el esmalte ni hacen que sea más frágil, siendo necesarias siempre que se acumula sarro. Como cualquier tratamiento o rutina no hay que abusar de ella. En cualquier caso será el dentista el que valorará siempre la idoneidad de realizarla y la frecuencia.
Si la acumulación de placa y sarro es constante puede ser recomendable que el dentista nos explique como cepillarnos correctamente en casa para evitar esos problemas
Si tienes cualquier duda sobre este u otros temas, ya sabéis que estamos a vuestra disposición

El consumo de bebidas deportivas, las barritas energéticas o apretar los dientes mientras se practica ejercicio pueden afectar a la salud dental de los corredores.

 

Correr se ha convertido en una práctica deportiva la cual, conforme pasan los años, va ganando cada día más adeptos. Sus beneficios para mejorar la salud física y mental son indiscutibles. Sin embargo, dicha práctica también puede aumentar la vulnerabilidad respecto a determinados riesgos vinculados a la salud bucodental.

A veces, los deportistas notan molestias o dolor en los dientes mientras corren. Puede tratarse de una señal que indica que el esmalte de sus dientes se ha desgastado, dejando expuesta la dentina subyacente. En estos casos, las bebidas frías o el viento favorecen esa sensibilidad al correr. Los practicantes de este deporte suelen experimentar problemas bucodentales debidos a:

 

Consumo de bebidas deportivas

Sirven para rehidratar a los corredores tras duros entrenamientos, carreras o competiciones de lo más variado. El problema radica en que el consumo de bebidas azucaradas debilita el esmalte. Al reblandecer, los dientes son más vulnerables a la sensibilidad y las caries. Para reducir el riesgo lo mejor es beber agua u otro tipo de bebidas menos ácidas.

Respiración bucal

Los corredores precisan de importantes cantidades de oxígeno para alimentar a sus músculos. Su tendencia es respirar más por la boca que la mayoría de la gente. Cuando se convierte en habitual, la boca acaba resecándose y generando un entorno propicio para las bacterias que provocan las caries. Es posible evitarlo bebiendo mucha agua y centrándose en respirar por la nariz todo lo que le sea posible.

Consumo de determinados alimentos

Las barritas de proteínas densas, los chicles pegajosos y los alimentos crujientes pueden dañar los dientes y las reconstrucciones. Los corredores deben evitar los frutos secos duros y los alimentos procesados densos. Los tentempiés naturales más suaves resultarán mejore para su estómago y dientes.

Uso de los dientes como herramientas

Durante una carrera es habitual que los corredores abran las barritas energéticas y los tentempiés con los dientes. Aunque no lo parezca, esta acción supone una típica causa de fracturas dentales. Para evitarlo lo mejor es envasar los tentempiés en bolsas con cierre fácil que se puedan abrir con un mínimo esfuerzo.

Bruxismo

Los corredores más competitivos suelen apretar las mandíbulas y rechinar los dientes por la noche o durante las sesiones de velocidad más duras. Con el tiempo, esto puede desgastar el esmalte de los dientes y generar un doloroso trastorno de la articulación temporomandibular. Si no quieren que tal inconveniente tenga lugar, deben esforzarse en relajar la cara mientras entrenan o compiten. Cuando los problemas se producen por la noche, un profesional de la odontología puede crear un protector bucal a medida para evitar que se dañes los dientes mientras duermen.

Aunque las carillas dentales son muy resistentes, existe un cierto grado de fragilidad. Requieren cuidados concretos en función del material utilizado.

Las sonrisas no siempre tienen dientes en las condiciones más óptimas. Decoloración, grietas u otras imperfecciones de los dientes reducen el brillo de un gesto tan natural como necesario. Algo que tuvo muy en cuenta el dentista californiano Charles Pincus cuando en la década de los treinta del pasado siglo inventó las carillas dentales para mejorar el aspecto de las estrellas de Hollywood.

Nació así la mítica “sonrisa de Hollywood” con la que actores y actrices iluminaron los sueños del común de los mortales. El adhesivo para dentaduras fue la efímera fijación utilizada para rodar unas jornadas o acudir eventos sociales. Con el paso de los años, la evolución tecnológica permitió que ya desde 1982 las carillas dentales pudieran unirse permanentemente a los dientes.

A día de hoy, los avances realizados en la materia han mejorado considerablemente la calidad de las mismas. No obstante, a pesar de su gran resistencia, su escaso grosor les otorga un cierto grado de fragilidad. Si queremos que se mantengan en perfecto estado durante el máximo tiempo posible tendremos que realizar ciertos cuidados básicos.

 

Mantenimiento de las carillas dentales

 

Cepillado de dientes

A la hora de cepillarnos los dientes (lo ideal es hacerlo, siempre que se pueda, después de cada comida) debemos utilizar un cepillo de dientes de cerdas suaves, así como una pasta dental no abrasiva.

Una higiene bucal adecuada no sólo limpia y protege las carillas, también reduce el riesgo de padecer enfermedades de las encías, lo que evitará que éstas se retraigan y expongan el borde superior de las carillas.

 

Cuidado con lo que se mastica

Aunque las carillas dentales son muy resistentes, hay que tener cuidado, igual que con los dientes naturales, que en ocasiones también se rompen. Por ello, es recomendable no morder objetos muy duros, como bolígrafos, hielos, patas de marisco o huesos. Aunque es poco probable, las carillas pueden astillarse si se muerden este tipo de objetos.

Alimentos pegajosos como los chicles o los caramelos pueden, en algunos casos, propiciar un riesgo de despegue o rotura de las carillas dentales.

Precaución con las manchas

 En el caso de las carillas de composite, algunos alimentos pueden alterar su color. Igual, por cierto, que les ocurre a las piezas dentales naturales. Así que es necesario ser muy cuidadosos con el consumo de alimentos con mucho colorante o bebidas como el café, el vino tinto, los refrescos o la salsa de soja.

Este problema no lo sufren las carillas hechas de porcelana, ya que este material no sufre decoloración con el paso del tiempo. Cada paciente debe estudiar bien cuál le interesa más, contando siempre, por supuesto, con la imprescindible asesoría de un profesional.

 

Advertencia a los bruxistas

Aquellas personas que rechinan los dientes deben asegurarse de informar a su dentista, si no lo sabe ya. El bruxismo puede ejercer una gran presión sobre los dientes, llegando incluso a dañar las carillas (así como los dientes naturales), por lo que es posible que tengan que usar un protector de mordida. Les ayudará a reducir la tensión ejercida sobre los dientes mientras duermen.

Además de seguir estos interesantes consejos, en la Clínica Ruiz-Capillas recomendamos siempre la visita periódica al dentista para que compruebe que las carillas están en las condiciones adecuadas o para, en caso contrario, poner solución al problema.

 

 

Lavarse los dientes a diario y siguiendo las pautas recomendadas, es la mejor manera de mantener tus dientes sanos, evitar la caries y otras enfermedades. Pero muchos niños y adultos no lo hacen correctamente. Por ello es conveniente repasar los errores más comunes que hacen que nuestro cepillado no sea efectivo.

1) Mantienes el mismo cepillo demasiado tiempo.

Los cepillos son solo efectivos con sus cerdas en buen estado. La mayoría de cepillos están diseñados para durar entre 3 y 6 meses. Si tu cepillo no tiene las cerdas rectas, o le faltan algunas. Si el color está apagado es el momento de sustituirlo. Si tienes una marca que te va bien puedes comprar varios cepillos iguales, de ese modo al ver el nuevo verás claramente si está deteriorado con respecto al nuevo.

2) No te cepillas el tiempo suficiente

Con el ritmo de vida que llevamos es fácil ir acortando el tiempo de cepillado, pasando por ello de modo rápido y sin esmerarnos en hacerlo bien. Lo ideal es dedicar 3 minutos al cepillado de los dientes. También introducir la seda dental en la rutina de limpieza es muy importante. Ellos nos permite llegar las zonas inaccesibles para el cepillo.

3) Ignoras las encías

Las bacterias y la placa pueden desarrollarse a lo largo de la línea de la encía. Si sólo te cepillas los dientes, no estás realizando una higiene oral completa. Cuando te cepillas los dientes, recuerda inclinar el cepillo de dientes en un ángulo de 45 grados a lo largo de las encías y cepillarlos. Esto ayuda a eliminar las partículas de alimentos y la placa de un poco más abajo de la línea de las encías.

4) Te cepillas demasiado fuerte

Cepillarse con demasiada fuerza puede provocar daños en las encías, tanto si ha comprado un cepillo de dientes con cerdas suaves, medias o firmes. Cuando te cepillas los dientes, recuerda que debes ejercer una presión ligera y centrarte en llegar a todas las superficies de los dientes, incluida la parte posterior de los mismos. Esto dará como resultado una boca más limpia y saludable.

5) No realizas una buena técnica de cepillado

Algunas personas tienen dificultades para inclinar el cepillo de dientes y realizar movimientos diversos y con buena técnica. Estas personas pueden considerar la posibilidad de adquirir un cepillo eléctrico. Los cepillos eléctricos giran y hacen vibrar las cerdas, de modo que lo único de lo que debes preocuparte es conseguir el ángulo correcto del cepillo.

Los dolores vinculados a la articulación temporomandibular suelen ser transitorios y pueden combatirse con atención autoadministrada o tratamientos no quirúrgicos. Leer más

Ya sea para lograr una mejora estética o simplemente quiera tratar un diente específico, las carillas ofrecen una solución versátil y a largo plazo para una gran cantidad de problemas dentales.

Las carillas son láminas extremadamente delgadas hechas de cerámica del color del diente que se adhieren a la superficie de los dientes. Debido a que las carillas son permanentes, es comprensible por qué los pacientes pueden tener grandes dudas antes de someterse a este tratamiento. En esta entrada queremos aclarar algunos conceptos erróneos para ayudarte a tomar una decisión más informada sobre las carillas dentales. Recuerda que lo mejor es contactar con tu clínica de confianza y resolver todas y cada una de tus dudas.

¿Las carillas sólo sirven para fines estéticos?

Muchas personas asocian las carillas con brillantes y relucientes sonrisas. Sin embargo, eso no es todo lo que te pueden ofrecer. Son recomendables también si tus dientes están rotos, astillados, desalineados o dañados por el bruxismo (rechinamiento de los dientes), las carillas no sólo pueden arreglar estos problemas, sino también evitan que vuelvan a ocurrir.

¿El procedimiento es doloroso?

La colocación de carillas no es para nada doloroso, puede realizarse con un anestésico local antes del procedimiento de colocación de la carilla. Este anestésico local es suficiente para no sentir molestias o dolor mientras se colocan las carillas.

¿Es posible que el color no sea exacto al de mis dientes y se note?

El color de las carillas se personaliza para cada paciente. El dentista que realice este tratamiento se asegura de que se vean como parte de su sonrisa natural. El material utilizado para hacer las carillas refleja la luz de la misma manera que lo haría un diente natural, haciendo una transición visual perfecta entre las carillas y sus otros dientes.

¿Las carillas requieren más o menos cuidados que los dientes normales?

Algunas personas creen que una vez que tienen carillas, ya no es necesario cepillarse, usar hilo dental o ir a las citas regulares de higiene dental. Cepillarse y usar hilo dental como de costumbre asegurará que sus carillas se mantengan limpias y libres de restos de comida que podrían causar decoloración de los dientes naturales. Además, las visitas regulares al dentista asegurarán que sus dientes naturales se mantengan del mismo color que sus carillas con el paso del tiempo.

¿Se liman los dientes de modo que es un daño irreversible?

Aunque algunos dientes pueden necesitar ser retocados antes del procedimiento, el desgaste es mínimo. Su dentista querrá asegurarse de que sus dientes sean lo más fuertes posible antes de colocarse las carillas, por lo que limitarán la remodelación y las alteraciones del esmalte.

¿Qué son las microcarillas?

En casos determinados no es necesario tallar los dientes en absoluto, y podemos colocar unas láminas aún más finas llamadas microcarillas con espesores de décimas de milímetro. Este tratamiento si podría ser reversible.

La colocación de las carillas no debería ser un proceso que asuste. Su dentista le explicará todo el proceso antes de hacer este tratamiento y esté seguro de solo se lo recomendará si es adecuado para usted.

 

 

La hipersensibilidad dental, el oscurecimiento de algún diente o sufrir dolor al masticar suelen ser síntomas que implican la necesidad de hacer una endodoncia para poner fin a las molestias.

Aunque el esmalte que envuelve a los dientes es la parte más dura del cuerpo, dentro de estos también existen tejidos blandos. Es el caso de la pulpa, la cual contiene los vasos sanguíneos y los nervios, ocupando desde la corona hasta la raíz. Al ser la parte más sensible del diente, cualquier molestia que le afecte producirá en el paciente un dolor a veces insoportable.

Es el momento entonces de realizar una endodoncia. El nervio del diente está dañado por una infección, un golpe o un desgaste de la pieza dental. Lo más habitual es la infección generada por una caries. Mediante la endodoncia es posible lo que popularmente se conoce como matar el nervio, logrando así desvitalizarlo. Gracias a ello no hace falta realizar ninguna extracción.

Y es que, tras un tratamiento con antibióticos, se quita la parte dañada de la pulpa y a continuación se restaura la pieza dental. El objetivo es mantener la pieza dental, siempre que tal situación sea posible. Existen casos en los que al que no realizarse una endodoncia, la infección de la pulpa puede extenderse a los tejidos de alrededor y formar un absceso. Si esta situación tiene lugar, es posible que deriven en graves consecuencias como: pérdida del diente, osteomelitis, propagación de la infección a la sangre o, en casos extremos, cuando esta infección de la sangre llega a ciertas zonas del organismo puede generar patologías mortales.

 

Síntomas que avisan de la necesidad de una endodoncia

  • Molestias a la hora de masticar.
  • Decoloración del diente, el cual oscurece su tono.
  • Hipersensibilidad dental.
  • Aparece un flemón o fístula en la boca.

 

¿Cuándo debe practicarse una endodoncia?

Como indicamos al principio, son tres los motivos que dan lugar a la necesidad de realizar una endodoncia. El diente tiene sufre una infección; está desgastado o erosionado; ha recibido un golpe importante. Lo más habitual es que las endodoncias estén generadas por caries que afectan al nervio del diente.

En los casos en donde la pulpa sufre una infección y se inflama puede llegar incluso a necrosarse. Situación que obliga a realizar la endodoncia para salvar la pieza dental. Es fundamental acudir con rapidez al dentista si empezamos a sufrir dolores de dientes o muelas para sí poder hacerle frente al problema con eficacia.

Consejos para prevenir una endodoncia

  • Cepillado de los dientes una vez que finalizamos cada comida.
  • Utilización del hilo dental como complemento al cepillo de dientes.
  • Evitar el consumo habitual de dulces y bebidas azucaradas. Tras la ingestión de un alimento con azúcar es muy importante cepillarse con dientes con agua en abundancia.
  • Acudir al dentista al menos dos veces al año como revisiones periódicas. No obstante, ante cualquier molestia, como la hipersensibilidad dental, la consulta con un profesional permitirá detectar y solucionar la dolencia antes de que pueda ir a mayores.