Ventajas del cepillo eléctrico

¿Cepillo de dientes manual o eléctrico?

Sin duda una de las grandes cuestiones con las que se enfrentan todos aquellos que se preocupan por mantener una correcta higiene dental. En este caso vamos a ver los puntos fuertes y débiles del cepillo de dientes eléctrico.

Ventajas del cepillo eléctrico

  • Su sistema de cabezales rotatorios permite retirar mayor cantidad de placa bacteriana (la mayor causante de caries y de problemas de encías).
  • Los dientes sufren menor desgaste en su superficie externa al presionar menos sobre las piezas dentales.
  • El tiempo de cepillado es mayor, favoreciendo así a la correcta limpieza. Existen modelos que emiten señales acústicas para dedicar más tiempo a una zona u otra.
  • En algunos modelos su sensor de presión evita el uso de una fuerza excesiva que podría  dañar la encía y el esmalte

Desventajas del cepillo eléctrico

  • Un precio más elevado que el cepillo de dientes manual.
  • Los usuarios a menudo no disponen de tiempo o paciencia suficiente para realizar un cepillado de cerca de dos minutos.
  • Su excesivo tamaño a veces lo convierte en un objeto demasiado incómodo para usar o transportar en el neceser.

Más de ochenta millones de personas en el mundo padecen halitosis crónica. El incómodo y desagradable mal aliento. Generalmente el origen del problema está en la lengua y las encías. Conoce cinco interesantes consejos para combatir esta afección común.

  1. Cepillarse los dientes tres veces al día.

Después del desayuno, comida y cena. Sobre todo antes de acostarse. Un cepillado adicional con bicarbonato de sodio dificulta el crecimiento de bacterias y reduce la acidez de la boca.

  1. Usar enjuague bucal

Ayuda a ocultar el mal olor. Sin embargo, si el origen de la halitosis es un problema dental sólo servirá para maquillar un poco la incómoda afección.

  1. Cepillarse la lengua

Sirve para eliminar los residuos acumulados en las papilas gustativas y pliegues de la lengua. Puede utilizarse para ello un raspador de lengua o un simple cepillo de dientes.

  1. Masticar una manzana, una zanahoria o un tallo de apio

Masticar frutas o vegetales frescos y crujientes favorece el flujo de saliva entre comidas. Además ayudan a arrastrar las bacterias que quedan en los dientes, lengua y encías.

  1. Visitar al dentista

Es el consejo más importante. Nadie como un profesional para averiguar cuál es el origen de nuestro mal aliento y que nos indique cuál es la medida más adecuada para ponerle fin.